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Cómo convertir gramos a mililitros (y al revés)

Aprende a pasar de gramos a mililitros con la densidad de cada ingrediente, con ejemplos de agua, aceite, leche, miel y harina.

Actualizado el · 2 min de lectura

La regla básica: todo depende de la densidad

Los gramos miden masa y los mililitros miden volumen. Para pasar de uno a otro hace falta un dato intermedio: la densidad, que indica cuántos gramos pesa cada mililitro de un ingrediente.

La fórmula es sencilla: gramos = mililitros × densidad, y mililitros = gramos ÷ densidad. El agua tiene una densidad de 1 g/ml, por eso con ella 100 ml pesan 100 g. Con el resto de ingredientes el resultado cambia.

Densidades de los ingredientes más habituales

Ejemplos paso a paso

  • 250 ml de leche → 250 × 1,03 ≈ 258 g.
  • 100 g de aceite de oliva → 100 ÷ 0,91 ≈ 110 ml.
  • 200 g de miel → 200 ÷ 1,42 ≈ 141 ml.
  • 100 g de harina → 100 ÷ 0,53 ≈ 189 ml (casi una taza).

Sólidos en polvo: la densidad es aproximada

En harinas, azúcares o cacao, la densidad no es una propiedad fija como en un líquido: depende del aire que quede entre partículas. Una harina tamizada ocupa más volumen que una apelmazada. Por eso las cifras de sólidos son orientativas y conviene pesar siempre que sea posible, sobre todo en repostería.

Cuándo no importa demasiado

Para agua, caldo, leche, vino o bebidas vegetales, la diferencia entre ml y g es inferior al 4 %, algo irrelevante en un guiso o una sopa. Donde sí importa es en aceites (casi un 10 % menos), miel y siropes (hasta un 40 % más) y en cualquier polvo.

Las equivalencias son aproximadas y pueden variar según la marca, variedad, preparación, compactación y utensilio utilizado.

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