Saltar al contenido
Cuadra tu Plato

Por qué 100 ml no siempre son 100 gramos

Explicación clara de por qué 100 ml de aceite, miel o harina no pesan 100 g, y qué ingredientes sí cumplen la equivalencia.

Actualizado el · 2 min de lectura

El origen de la confusión

El sistema métrico se diseñó para que 1 litro de agua pesara 1 kilo. De ahí viene la idea de que 1 ml equivale a 1 g. Pero esa coincidencia solo se cumple con el agua (y casi con los líquidos acuosos como la leche o el caldo).

Ingredientes que pesan menos que el agua

Los aceites son el ejemplo más claro: 100 ml de aceite de oliva pesan unos 91 g. Por eso el aceite flota sobre el agua. El alcohol y el vino también pesan algo menos, y los polvos (harina, cacao, azúcar glas) pesan mucho menos porque contienen aire: 100 ml de harina rondan los 53 g.

Ingredientes que pesan más

Todo lo que lleva mucho azúcar disuelto es más denso: 100 ml de miel pesan unos 142 g, 100 ml de leche condensada unos 130 g y 100 ml de sirope de arce unos 132 g. La sal fina también es muy densa: 100 ml pesan unos 120 g.

Comparativa rápida

Consecuencias en la cocina

Si una receta pide 200 g de miel y mides 200 ml, estarás poniendo 284 g: un 42 % más. En un bizcocho eso cambia la humedad, el dulzor y el tiempo de horneado. Con el aceite ocurre lo contrario: 100 ml aportan menos grasa de la esperada si la receta estaba en gramos.

Las equivalencias son aproximadas y pueden variar según la marca, variedad, preparación, compactación y utensilio utilizado.

Preguntas frecuentes

Herramientas relacionadas

Más guías